Equipo quirúrgico del hospital Almanzor Aguinaga se trasladó a Cajamarca para un milagro de salud

Agencia de Noticias Chiclayo (Brennan Barboza Bravo).- En una demostración de eficiencia logística y compromiso con la vida, el equipo especializado en ablación de órganos del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo de EsSalud protagonizó el último martes un exitoso operativo interdepartamental para brindar un soplo de esperanza y una segunda oportunidad a pacientes en lista de espera para la donación de órganos.

El equipo multidisciplinario de EsSalud se desplazó desde la ciudad de Chiclayo hasta la vecina ciudad de Cajamarca con el objetivo de realizar un operativo de alta complejidad para la procura de órganos de una donante de 60 años; cuyos familiares, en un gesto de profunda solidaridad y amor puro, en medio del duelo tomaron la decisión de donar los órganos de su ser querido, respetando de esta manera su voluntad de dar vida a otras personas tras el fallecimiento.

Equipo multidisciplinario del hospital Almanzor Aguinaga tras el implante renal realizado a dos receptores de la lista de espera

REFLEXIÓN

Así lo informó el gerente de la Red Prestacional Lambayeque de EsSalud, doctor César Guerrero Uceda, precisando que la cirugía de ablación, que requiere una coordinación milimétrica debido a los tiempos de isquemia (el tiempo que un órgano puede permanecer fuera del cuerpo), permitió la recuperación del hígado, riñones y las córneas de la donante.

“El hecho de que una mujer de 60 años haya podido ‘dar vida’ después de la suya, entregando su hígado, riñones y córneas, nos obliga a poner sobre la mesa una conversación que muchas familias peruanas aún evitan: la cultura de la donación”, acotó el funcionario; subrayando que “no podemos esperar a estar en la lista de espera para valorar la donación. La solidaridad debe ser preventiva, no reactiva.”

RECEPTORES

Por su parte, el coordinador de Procura del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, doctor Víctor Zapata Díaz, refirió que, gracias a la inmensa generosidad de los familiares de la donante, los riñones permitirán a cuatro pacientes de dicho nosocomio ser receptores de los riñones y córneas de la donante,

Asimismo, dio a conocer que los riñones permitirán liberarse de las sesiones de diálisis a dos de los pacientes de la lista de espera; mientras que las córneas devolverán la visión a igual número de pacientes con daños oculares severos; indicando que el hígado fue destinado para ser implantado a un paciente con insuficiencia hepática crónica del Hospital Edgardo Rebagliati Martins de la capital de la República.

“Cada minuto cuenta en estos operativos. El traslado entre Chiclayo y Cajamarca exige una logística impecable para garantizar la viabilidad de los órganos, inclusive se tuvo que sortear un peligroso incidente en el trayecto”, señaló el doctor Víctor Zapata, destacando la labor de los especialistas en cirugía, enfermería y anestesiología del hospital Almanzor Aguinaga.

IMPACTO

Este acto humano de los familiares de la donante, que decidieron respetar su voluntad de dar vida a otras personas tras el fallecimiento, impactará directamente en la calidad de vida de varios ciudadanos que aguardaban con esperanza en la lista de espera de donantes.

Según especialistas del sector salud, un solo donante puede salvar o mejorar la vida de hasta ocho personas, un dato vital en un país donde la tasa de donantes, por ser una de las más bajas de la región, aún enfrenta importantes desafíos.

De esta manera, el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, con cirujanos de élite, equipos de procura apasionados y una logística que desafía nuestra geografía, se consolida como un referente en el norte del país para trasplantes y procura de órganos, demostrando que la medicina no conoce fronteras cuando se trata de salvar vidas.