Agencia de Noticias Chiclayo (Brennan Barboza Bravo).- Lo que comenzó hace más de una década como un sueño audaz en dos ambientes acondicionados, hoy se consolida como el bastión de esperanza para cientos de niños que luchan contra enfermedades de la sangre en todo el norte y nororiente peruano.
En el complejo tablero de la salud pública, la hematología pediátrica no admite demoras. Cada diagnóstico de leucemia o linfoma es una carrera contra el tiempo donde la precisión del tratamiento es la única meta válida. Bajo esta premisa, el Servicio de Hematología Pediátrica del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo de EsSalud celebró su 12.º aniversario, consolidado no solo como un área de atención, sino como el principal bastión de supervivencia para la macrorregión norte y nororiente del Perú.
Así lo dio a conocer el gerente de la Red Prestacional Lambayeque, Dr. César Guerrero Uceda, destacando la humanización de la atención que el personal asistencial del Servicio de Hematología Pediátrica brinda en todo momento a los infantes, por lo que ofreció todo su apoyo para fortalecer dicho servicio.

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“La historia nos remonta al 1 de marzo de 2014. Bajo la gestión del Dr. José M. Novoa Piedra, y gracias al empuje incansable del Dr. Pedro García Lázaro y la Lic. Yrma Lobatón Coronado, el servicio abrió sus puertas ocupando un espacio del área de Psiquiatría de Día”, señaló la jefa del Servicio de Oncología, Hematología Clínica y Especialidades Médicas del hospital Almanzor Aguinaga, Mg. Mariela Castro Limo.
Por su parte, el jefe del Servicio de Hematología Clínica, Dr. Pedro Arauco Nava, evocó que “Con apenas 7 camas, 3 cunas y un equipo humano reducido pero comprometido, se dio el primer paso para atender una demanda que no podía esperar más y, hoy, la realidad es de una complejidad técnica admirable, que ayuda a salvar vidas.”
A su turno, el gerente del hospital Almanzor Aguinaga, Dr. Fernando del Valle Espejo, destacó que “El Servicio de Hematología Pediátrica no solo atiende a pacientes locales, sino que es el centro de referencia para Tumbes, Piura, Cajamarca y Tarapoto, gestionando un promedio de 4 nuevos diagnósticos (debuts) al mes y 83 tratamientos de quimioterapia mensuales; así como coordinaciones de alta especialidad en Citometría de Flujo, Unidad de Mezclas Oncológicas y Banco de Sangre.

“CÁPSULA DE VIDA”
El punto más alto de esta conmemoración es, sin duda, la recuperación de la capacidad quirúrgica de alta complejidad. Tras un periodo de inactividad por deficiencias en la infraestructura, la gestión actual, liderada por el Dr. César Guerrero Uceda y el Dr. Fernando del Valle Espejo, se ha logrado poner nuevamente operativa la Cápsula de Trasplante de Médula Ósea (TAMO).
“La hematología pediátrica no solo requiere ciencia, requiere una infraestructura que garantice la vida. Haber recuperado la capacidad de realizar trasplantes autólogos es devolver el futuro a nuestros niños”, señaló la Mg. Mariela Castro.
HACIA EL FUTURO
La ceremonia de aniversario no solo sirvió para mirar atrás con orgullo, sino para ratificar el compromiso con la mejora continua. Con protocolos multidisciplinarios establecidos y un equipo de médicos, enfermeras y técnicos que trabajan al límite de su capacidad para cubrir la demanda, el Hospital Almanzor Aguinaga se reafirma como el referente hematológico del norte del país.
En estos 12 años, el Servicio de Hematología Pediátrica ha demostrado que, más allá de las paredes y las camas, lo que realmente cura es la perseverancia de un equipo que se niega a rendirse ante la enfermedad.