Médicos de EsSalud salvan la vida de mujer tras extirparle raro tumor pancreático

Salvada por los cirujanos del hospital Almanzor Aguinaga, Juana Silva dejó atrás los años de incertidumbre

Agencia de Noticias Chiclayo (Brennan Barboza Bravo).- Durante años, Juana Silva de Ancajima vivió con un enemigo invisible y silencioso que amenazaba con apagar su vida en cualquier momento. A sus 65 años, el miedo a quedarse dormida y no volver a despertar era una constante diaria que la afligía. Hoy, tras una operación histórica en el Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo de EsSalud, ese temor ha quedado en el olvido, transformándose en un profundo agradecimiento.

“Esta proeza médica va más allá de un logro quirúrgico para la macrorregión nororiental del Perú. Es, ante todo, la historia de una madre que regresó a casa sana y de una familia que volvió a respirar tranquila”, subrayó el gerente de la Red Prestacional Lambayeque, Dr.  Alberto Fernando del Valle Espejo; acotando que la oportuna provisión del moderno material biomédico realizada por las oficinas administrativa de la Red Prestacional Lambayeque hace posible el éxito que vienen alcanzando los médicos.

VIVIR AL LÍMITE

Juana Silva, natural del centro poblado de Sipán, perteneciente al distrito chiclayano de Zaña, padecía de una condición extremadamente rara, consistente en un insulinoma, un extraño tumor alojado en la cabeza de su páncreas que afecta apenas de una a cuatro personas por cada millón de habitantes en el mundo.

Este enemigo oculto obligaba a su cuerpo a producir insulina de forma descontrolada, provocándole caídas drásticas de azúcar en la sangre. Cada crisis de hipoglucemia severa la ponía al borde de un daño cerebral irreversible o de un coma mortal. Vivir así era, literalmente, vivir al límite.

PRECISIÓN Y ESPERANZA

Cuando el caso llegó al Servicio de Cirugía General del hospital Almanzor Aguinaga Asenjo, el desafío era monumental. El tumor estaba en una zona sumamente compleja. Es así como el Dr. Daniel Otayza Hurtado asumió el liderazgo de un equipo multidisciplinario dispuesto a dar una batalla milimétrica. La estrategia elegida fue la conocida “operación de Whipple” (duodenopancreatectomía cefálica), una de las cirugías más exigentes y complejas de la medicina actual.

Fueron seis horas de intensa tensión en el quirófano. Con paciencia y pulso del cirujano, el equipo removió la cabeza del páncreas, el tumor, el duodeno, la vesícula y las vías biliares, reconstruyendo con éxito el tracto digestivo de la señora Juana.

El Dr. Jimy Agüero Acuña, jefe del Servicio de Cirugía General del hospital Almanzor Aguinaga, destacó que “El éxito alcanzado en esta compleja intervención no solo evidencia la alta capacidad resolutiva de nuestro hospital, sino que también ratifica el extraordinario nivel técnico, la solvencia profesional y el compromiso inquebrantable de nuestro equipo de cirujanos”.

REGRESO AL HOGAR

La recuperación de doña Juana superó cualquier expectativa médica. Con los niveles de azúcar totalmente estabilizados y el peligro disipado, llegó el momento más esperado: el alta médica.

Al momento de salir del hospital, la emoción era incontenible. Con la voz entrecortada por las lágrimas, la señora Juana no dudó en calificar a los médicos como “ángeles que Dios puso en mi camino”, agradeciendo no solo la destreza técnica, sino el amor y la dedicación con la que fue cuidada, sobre todo por el personal de enfermería.

ALEGRÍA DE LA HIJA

A su lado, la hija de la paciente, Luz Ancajima Silva, quien no se apartó de ella durante todo el proceso, resumió de la siguiente manera el sentir de una familia que recuperó la paz: “Ver a mi madre sonreír otra vez y saber que ya no está en peligro es el regalo más grande que Dios nos ha dado”.