El próximo viernes 7 de agosto, el Museo Vicús de Piura se convertirá en el epicentro de un sacudón estético y ético con la inauguración de «El trazo de la memoria»; cuya exposición retrospectiva, impulsada por la Municipalidad Provincial de Piura en el marco de los celebraciones por el aniversario de la fundación de la ciudad, reúne más de 45 obras entre pintura, dibujo y grabado, trazando más de tres décadas de producción incesante.
TRAYECTORIA
Egresado en 1994 de la Escuela Superior de Bellas Artes «Ignacio Merino» de Piura, Ñañake asumió desde sus inicios una certeza radical: en una era donde las atrocidades del mundo se han habituado a la lejanía táctil de las pantallas, el arte debe intervenir.
La tragedia humana ya no habita el teatro griego; hoy fluye dispersa en el algoritmo de las redes sociales. Ñañake toma ese dolor (el horror de Gaza en tiempo real, las Torres Gemelas, el Baguazo, el sicariato cotidiano, las fosas comunes andinas y el eco desgarrador de los 16,000 desaparecidos entre 1980 y 2000) y la saca de la frialdad digital para encerrarla en el muro, el patio y la sala. La vuelve cuerpo. La hace habitable.
Su propuesta instalativa y gráfica es guerra interior hecha espacio, un habitus que se transforma en desierto reflexivo donde lo existencial y lo poético se entrelazan. Sus obras no fueron creadas para la complacencia ni para la decoración del presente; fueron concebidas para interrogar al espectador desde una incomodidad fértil.
RITUALIDAD Y SÍNTESIS VISUAL
Con una sólida proyección nacional e internacional, Ñañake trabaja a partir de herramientas antropológicas, semióticas y culturales. Su lenguaje figurativo-abstracto encuentra sus raíces profundas en las culturas del norte peruano, particularmente en la iconografía Moche y Tallán.
SÍNTESIS ESTÉTICA
Para Ñañake, la creación no es un mero ejercicio técnico, sino un proceso ritual. A través de una síntesis visual depurada, logra traducir el pasado y el presente en códigos que interpelan la conciencia colectiva. Esta dualidad se manifiesta con especial contundencia en sus murales públicos, donde perenniza la historia, la política y la fragilidad ambiental desde la revalorización del legado simbólico ancestral.
RETROSPECTIVA DEL GRABADO
Un capítulo medular de la exposición que acogerá el Museo Vicús es el recorrido por su producción en el grabado. Tras sus primeros pasos xilográficos en Piura y la posterior profundización de su técnica en el Museo Nacional de Grabado de Buenos Aires (Argentina), Ñañake cofundó el emblemático Taller de Grabado Tallán. Es así como la muestra permite discernir con claridad las dos grandes etapas técnicas que han marcado su estampa.
CARACTERÍSTICAS
Las formas abstractas y figurativas parecen flotar en el espacio compositivo, alcanzando un equilibrio armónico entre lo sintáctico, lo semántico y lo pragmático.
En la etapa madura destaca el dominio exquisito del ácido y la matriz de metal por el manejo dramático de luces, sombras y una rica gama de medios tonos que envuelven al espectador en una atmósfera casi mística.
RESISTENCIA
En una época acelerada, donde el avance vertiginoso de la tecnología amenaza con desdibujar el pensamiento crítico y amortiguar la memoria histórica, la propuesta de Juan Carlos Ñañake se erige como un acto de resistencia cultural. «El trazo de la memoria» no es solo la celebración de más de 30 años de trayectoria de un artista vigente que traspasa fronteras; es una afirmación rotunda de que la memoria es el único sustento real de la identidad.