Agencia de Noticias Chiclayo (Brennan Barboza Bravo).- Con profunda devoción y alegría, los vecinos del distrito de Cayaltí vienen celebrando una de las tradiciones religiosas más arraigadas de esta comunidad azucarera, como es la festividad en honor a la Santísima Cruz de la calle Almirante Grau. Esta noche culmina el novenario, una serie de jornadas de oración y recogimiento espiritual que ha congregado a decenas de fieles en torno al santo madero, en un ambiente de fe, música y unidad vecinal.
En medio de gran expectativa, a las 9:00 de la noche se iniciará la verbena, en la cual danzantes y cantantes locales ofrecerán lo mejor de su repertorio para rendir homenaje al milagroso madero. A la medianoche, se estarán quemando los tradicionales fuegos artificiales.
DÍA CENTRAL
El día central de esta celebración se llevará a cabo mañana, domingo 28 de septiembre, y comenzará desde las primeras horas con el tradicional saludo ceremonial de 21 camaretazos, anunciando con estruendo el inicio de la jornada festiva. Al ritmo de una banda de músicos, los pobladores rendirán homenaje a la Santísima Cruz de la calle Almirante Grau, cuya veneración cumple 107 años de historia, siendo símbolo de protección y guía espiritual para muchas generaciones de cayaltianos.
A las 10 de la mañana, en la Iglesia Cristo Rey, se oficiará una solemne misa en honor a la cruz, presidida por autoridades religiosas y con la presencia masiva de devotos locales y visitantes. Culminada la ceremonia, la venerada imagen será llevada en procesión por las principales calles del distrito, en un recorrido marcado por cánticos, oraciones y pétalos de flores, hasta ser reinstalada en su histórica capilla ubicada en la calle Almirante Grau.
La jornada festiva no concluirá allí. Por la tarde, la celebración se trasladará a los espacios deportivos y recreativos con un campeonato relámpago de vóley mixto, que reunirá a equipos de diferentes sectores de Cayaltí en un ambiente de sana competencia y confraternidad. El broche de oro será el tradicional baile de camaradería, donde pobladores y visitantes compartirán momentos de esparcimiento y recuerdos de una festividad que sigue viva gracias al esfuerzo colectivo y la fe de sus devotos.
El comité organizador de este año, presidido por el señor Jaime Negrete Carhuajulca, e integrado por Blanca, Magaly y Hugo Morales Montenegro, así como por Carlos Távara, Elizabeth Otoya, Juana Uriarte y Lizeth Rojas, ha destacado la importancia de preservar esta tradición como parte del patrimonio espiritual y cultural de Cayaltí. “Es un compromiso que asumimos con mucha responsabilidad y cariño. La Santísima Cruz representa el alma no solo de los vecinos de la calle Almirante Grau sino de toda nuestra comunidad”, señalaron.
Así, Cayaltí se alista para vivir una jornada de profundo significado religioso y de reencuentro comunitario durante la procesión, donde la fe, la memoria y la tradición se entrelazan en honor a la Santísima Cruz, guardiana de una historia centenaria.