Agencia de Noticias Chiclayo (Brennan Barboza Bravo).- El sitio de Huacachina Seca, anteriormente conocido como Soniche, ha cobrado mayor relevancia debido a su proximidad con el centro administrativo de Takaraka, lo que sugiere una posible relación entre las áreas administrativas y los cementerios de la cultura Ika.
Según los expertos, este hallazgo abre nuevas posibilidades de investigación sobre las interacciones sociales y económicas dentro de la cultura Ika, así como sobre el papel de estos centros en la organización de sus poblaciones.
El descubrimiento de los fardos funerarios es solo el inicio de estudios que el equipo planea realizar. Los investigadores esperan desenterrar más restos humanos y artefactos que puedan arrojar luz sobre la vida cotidiana y las creencias religiosas de la cultura Ika.
Además, se planea realizar análisis científicos para profundizar sobre el origen y desarrollo de esta civilización, utilizando herramientas multidisciplinarias que incluyen estudios bioarqueológicos y tecnológicos.
Así lo dio a conocer la página de Facebook “Arqueólogos Trujillo”, señalando que el hallazgo también tiene un trasfondo histórico, ya que el área de Huacachina Seca fue explorada por primera vez en 1901 por el arqueólogo alemán Max Uhle, considerado el padre de la arqueología peruana.
Posteriormente, en la década de 1970, la arqueóloga Dorothy Menzel utilizó los hallazgos de Uhle para clasificar la cerámica de la cultura Ika, contribuyendo al estudio de esta civilización precolombina.
También se informó que los trabajos de excavación en Huacachina Seca continuarán en los próximos meses con el respaldo de las autoridades locales, con la esperanza de realizar nuevos descubrimientos que aporten al patrimonio cultural del Perú y a la comprensión de la cultura Ika, cuya importancia sigue vigente en la historia arqueológica de la región.